Diferencia: Préstamo y Crédito

Negocios y Finanzas

Hoy vamos a ver cual es la diferencia entre un préstamo y un crédito. Muchos de nosotros hemos oído hablar de préstamos y créditos y sabemos que ambas son herramientas financieras para solicitar dinero y devolverlo en un plazo determinado, pero ¿Sabemos cual es la diferencia entre un préstamo y un crédito? ¿Hay una sola diferencia entre préstamo y crédito o podemos hablar de diferencias entre préstamo y crédito por ser varias las cosas que diferencian ambas herramientas financieras? En este artículo vamos a abordar este tema para tratar de clarificar un poco en que se diferencia un préstamo de un crédito.

Aunque para muchos de nosotros créditos y préstamos puedan parecer términos muy similares, lo cierto es que las diferencias que existen entre ellos son muchas, no podemos hablar por tanto de una simpre diferencia entre crédito y préstamo si no que hemos de saber que los créditos se diferencian de los préstamos en muchas de sus características. Estas son algunas de las diferencias entre préstamos y créditos:

– En los préstamos la entidad financiera presta una cantidad fija de dinero mientras que en los créditos la entidad financiera pone a nuestra disposición una cuenta de crédito con un límite o cuantía máxima. En ambos casos existen unas comisiones y unos intereses derivados del dinero puesto a disposición del cliente, del tipo de interés y del plazo, pero mientras que en el caso de los préstamos la cuantía es fija, en el de los créditos la cuantía es variable, no pudiendo sobrepasar un límite máximo.

– Los préstamos suelen concederse a personas físicas, a particulares para su uso privado mietras que los créditos suelen estar destinados a empresas que contratan líneas de crédito de las que hacen uso en diferentes periodos de tiempo.

– Los préstamos generan intereses desde el primer momento sobre el montante total del préstamo solicitado, mientras que en el que caso de los créditos los intereses sólo se aplican desde el momento en que se usa el crédito y se aplican sobre el importe utilizado del total del crédito.

– Los créditos son normalmente a menor plazo que los préstamos, estos últimos suelen presentar plazos de amortización de la deuda bastante elevados. Un ejemplo claro son las hipotecas, o préstamos hipotecarios, cuyos periodos de amortización pueden alcanzar los 25 o 30 años.

– Los créditos permiten renovación, al final del periodo los créditos se pueden renovar tantas veces como sea quiera con la única condición de no poder sobrepasar el límite máximo. Por su parte, los préstamos no se pueden renovar, a la finalización del plazo toda la deuda debe de estar amortizada y el préstamo se extingue.

– Los intereses de los créditos suelen ser más altos que los intereses de los préstamos y, como hemos dicho anteriormente los primeros son de menor duración y generalmente usados por empresas y los segundos de mayor duración y generalmente usados por personas para uso particular.

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