Fototerapia: La luz mala

Deporte y Salud, Tecnología

Pasamos alrededor del 75 al 95 por ciento de nuestro tiempo dentro de edificios cuya principal función es modificar el ambiente externo con el fin de realizar tareas que de otra manera serían difíciles o imposibles de realizar.

Fototerapia La luz mala

La humedad, “el nivel sonoro, la temperatura y la luz son de mucha importancia para el diseño arquitectónico. Sin embargo, es probable que en nuestro lugar de trabajo no se las tengan demasiado en cuenta. La iluminación inadecuada, por ejemplo, produce una serie de trastornos insospechados:

Los tubos fluorescentes difunden rayos ultravioletas que reaccionan químicamente con el polvo en suspensión del ambiente provocando lo que se denomina smog fotoquímico, un elemento nocivo que contamina las oficinas.

Los tubos fluorescentes parpadean imperceptiblemente lo que da lugar a una sobrexcitación del sistema nervioso y tensión ocular.

Al contrario de su mala fama, la luz que emite la computadora no daña los ojos, sin embargo es capaz de producir algunas molestias como cefaleas, mareos, cansancio y molestias oculares

Estos problemas sumados a la pobre calidad del aire o al alto ruido suelen provocar el síndrome del edificio enfermo, cuyos síntomas son: letargo, cefaleas y problemas respiratorios.

Si una oficina en males condiciones ofrece la posibilidad de padecer estos trastornos sería lógico analizar el diseño del ambiente lumínico de los lugares de trabajo de manera que se provea un tipo de fototerapia preventiva.

La luz natural es la única capaz de evitar estos trastornos. Su utilización a la vez de cuidar la salud del que trabaja aporta una importante ventaja: al maximizar su uso, los costos de iluminación artificial se reducen considerablemente.

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